[El mar, al igual que la mujer, es fuente de vida y encierra en lo mas profundo
de su interior, los mas bellos secretos. El mar, al igual que la mujer,
es un misterio, es deseo... y, como la brisa del mar, embriaga todos tus sentidos;
la mujer te hechiza de tal forma, que desearias morir en las olas de su cintura
y ahogarte en el agua de sus besos.]
Preguntale al mar
si es verdad que existe mas alla
de la brisa, un lugar.
En el que nadar
entre las olas de tu cintura
y alli naufragar.
Oler el perfume de tus besos
y entre tus piernas bucear
en busca de amor.
Hoy mi amor
me quisiera ahogar en el mar
que hay dentro de ti.
Ser tu coral
y que en tu boca pudiera nadar,
ser tu estrella de mar.
Quiero ser tu isla ¡mi amor!
y respirar tu voz.
Y en las olas de tu cintura morir.
Buscando amor
en las olas de tus besos.
Buscando amor
en el mar del deseo.
Cuando el láser, que creó la profesora Adela Ben Yakar, se acerca a la célula viva, ésta se calienta y llega a una temperatura tan alta que desaparece,
todo el proceso ocurre en tiempo record, tanto que las células que están alrededor no se ven afectadas.
En los próximos años esta tecnología podría revolucionar la medicina y permitir operaciones que hasta el momento son inimaginables, publicó el diario Haaretz.
Desde hace varias décadas los "cuchillos láser" son utilizados con gran cuidado para cortar y extirpar tumores cancerigenos. El problema está en que estos
"cuchillos láser" muchas veces no llegan a determinados lugares y en determinadas ocasiones se ven afectadas células sanas que están cercanas a las enfermas,
esto puede ocasionar peligro cuando se tratan miembros muy sensibles como el cerebro.
La profesora Ben Yakar, quien trabaja para el Technion (Universidad tecnológica) en Haifa y ahora investiga para la Universidad de Texas, desarrolló un
nuevo método, donde no habrá compromiso ni daño en lugares no deseados.
Ben Yakar, es nacida en Estambul, emigró a Israel a los 17 años y estudió aeronáutica en el Technion en Haifa, su doctorado lo realizó en la Universidad
de Stanford en Estados Unidos donde investigó láseres especiales.
En el 2000, cuando terminó su doctorado, decidió que quería continuar con el estudio del láser, pero más "terrenal" y enfocó su trabajo hacia la medicina.
En los últimos 4 años Ben Yakar focalizó su trabajo en impulsos cortos: "Cuando se envían estos impulsos a una célula cualquiera, los electrodos captan
esta energía inmediatamente, sin causar calentamiento a las células de alrededor, el láser extermina la célula infectada, sin despedir calor afuera", explicó.
"Trabajamos sobre elementos ya existentes y los perfeccionamos. Creamos también una aparato muy pequeño que puede llegar hasta lugares muy sensibles, pienso
que será muy importante para las operaciones", opinó la profesora Ben Yakar y agregó: "será fundamental cuando se necesite precisión extrema como en los
ojos o en el cerebro. Podremos hacer cosas que jamás soñamos, en pocos años los médicos lo utilizarán con asiduidad", se esperanzó Ben Yakar.